Asma

El asma es una inflamación crónica que afecta a las vías respiratorias, lo que disminuye el flujo de aire que entra y sale de los pulmones.

¿Qué es el asma?

El asma es una inflamación crónica que afecta a las vías respiratorias, lo que disminuye el flujo de aire que entra y sale de los pulmones.

Causas

La medicina no tiene bien claras las razones por las cuales se originan los pólipos nasales, pero existen indicios sobre sus causas más probables. Entre las más probables y que mejor corresponden a los estudios llevados a cabo, están las siguientes causas:

  • Alergias severas no tratadas.
  • Asma.
  • Infecciones prolongadas.
  • Inflamaciones crónicas en la membrana mucosa
  • Alteración de los vasos sanguíneos encargados del riego de la mucosa.
  • Presiones negativas en la fosa nasal por problemas anatómicos.
  • Intolerancia a las aspirinas.
  • Conteo elevado de eosinófilos.
  • Fibrosis quística.
  • Rinitis alérgica.

Riesgos

El riesgo de padecer asma viene determinado por la interacción entre la predisposición genética, los factores que alteran el desarrollo del individuo, antes de nacer o durante la infancia, y las exposiciones ambientales a partículas inhaladas.

  • Tener antecedentes de asma en un pariente cercano, como padre, madre o hermanos.
  • Tabaquismo de la madre durante el embarazo.
  • Nacer de forma prematura o con bajo peso.
  • Presentar ciertas infecciones respiratorias virales durante los primeros meses o años de vida.
  • Presentar “pitos” o sibilancias en los primeros años de vida.
  • Tener predisposición a presentar alergias, lo que es llamado “atopia”; como la rinitis, la dermatitis y la conjuntivitis alérgica.
  • Obesidad.
  • Fumar
  • Ser fumador pasivo
  • Vivir en áreas urbanas e industrializadas, especialmente en lugares que tienen alto grado de contaminación ambiental.
  • Exposición a productos químicos (agricultura, peluquería o construcción entre otros) en el ámbito laboral.

Síntomas del Asma

Los síntomas se presentan de manera diferente en cada paciente y varían en frecuencia y severidad.

Los signos y síntomas del Asma pueden incluir:

  • Dificultad para respirar
  • Opresión en el pecho y tos, principalmente, durante la noche.
  • Falta de aire
  • Dolor en el pecho
  • Problemas para dormir, por la dificultad para respirar.
  • Un pitido o silbido al respirar.
  • Tos o silbido al respirar que empeora con un virus respiratorio, como puede ser un resfriado.

Se estima que aproximadamente 1 de cada 8 colombianos sufre asma, convirtiéndose así en la segunda enfermedad respiratoria crónica más relevante.

Diagnóstico

El diagnóstico del asma en el niño y en el adulto depende del concepto que se tenga de la enfermedad. La mayoría de las veces el asma comienza en las primeras etapas de la vida. Casi en la mitad de los casos, se inicia antes de los 10 años de edad. Después de los 40 años es menos frecuente su inicio. Hasta los 15 años, la padecen más los niños, que las niñas, en una proporción aproximada de 3 a 1. En la edad adulta, pasados los 40 años, esta proporción se invierte, afectando más a las mujeres que a los hombres.

Cuidados y tratamiento para el Asma

Si bien el asma es una enfermedad crónica que no tiene cura, el paciente puede llegar a controlarla hasta el punto de poder disfrutar de una calidad de vida similar a la de una persona no asmática. Para controlar mejor la enfermedad, normalmente es necesario seguir un tratamiento y continuar con nuestro cuidado, con los siguientes consejos:

  • Evitar los alérgenos que más te afecten
  • Realizar ejercicios respiratorios.
  • Practicar un deporte, pero con precaución.
  • No fumar y alejarse de los ambientes con humo.
  • Llevar los medicamentos en los viajes.
  • Tomar todos los días los medicamentos, incluso aunque no sufras síntomas.
  • No dejes el tratamiento por iniciativa propia.
  • Consultar siempre a tu médico antes tomar nuevos fármacos.
  • Aprender a usar bien el inhalador.
  • Aprender a reconocer y actuar ante las crisis.

¿Qué práctica deportiva puedo hacer en mi condición?

El diagnóstico puede sentirse como una definición terminante para que las personas con asma realicen un deporte: ante la menor agitación, los canales respiratorios colapsarían y podrían causar una emergencia. Hay deportes y actividades que son las mejores opciones para la gente que padece asma. El golf, el yoga, y la bicicleta suave tienen menos probabilidades de desencadenar crisis asmáticas. Deportes como el béisbol, el fútbol americano, la gimnasia, y el atletismo de campo y pista de corta duración también pueden ser buenas opciones.